Declaro aquí la tregua, mi tregua necesaria.
Los comienzos del vértigo lejos nos quedan.
Lejos nos miran, no hay más tiempo.
Sudan mis manos esperanzadas de caricias,
del abrazo sincero, menos cruel y más amigo.
Sospechar es ir desde abajo del pecho hacía vaya una a saber dónde.
Se me encierra el estómago en tus clamores,
en tu soltura para dejar correr lo que no sabe caminar.
Quién pudiera retratarte cada instante y llevarlo como bandera.
De tantos comienzos que hubimos, el alma se me marea.
Habrá que dar fin de algún modo,
acabar desterrando lo que siempre empieza.
Decir adiós en un idioma que no concilie regresos.
Separar lo que ha sido, de la nada que nos queda.
Encontrar la manera, no sé cuál, de olvidarnos.
Entre tanto, yo declaro aquí mi tregua.
4 comentarios:
Y hacía falta la alegría de tus comentarios a mi blog.
Te quiero Camachoo!!!
Pinotti ;)
siempre que quise declarar tregua, me salió mal
yo nunca tuve fuerza para esas cosas de las deiciciones y eso.
La tregua sin mate no es tregua.
Barby, yo te sigo públicamente, porque me pareces fantástica. Y lo digo con toda la sinceridad que existe, aunque ese no sea un adjetivo muy serio.
¿Qué será de ustedes cuándo se les termine el Feldencrrrais? ¿Eh?.
Yo a veces tambien decraro mi tregua...para despues volver a arrancar..
Muy bueno Barby!!!
Gi
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