Querer en círculos es de esas cosas que hay que dejar de hacer.
Simplemente por la razón más cicunferencial: siempre hay que multiplicar por 3, 14.
¿ Qué sentido tiene entonces modificar la gordura de un redondel si uno de sus factores será siempre el mismo aunque cambie el producto?
prefiero quererte así de amofa e infinita.
Y no me vengan con hechizos de percepción perfecta y trazado de paralelas, porque esto es un juego de líneas entrecruzadas y despiertas.
Querer en circulos es tan previsible como dormir ocho horas diarias según recomendación médica. Y no es que me oponga a las siestas y los horarios, pero cuando se trata de querer, administrar las dosis me languidece.
¿Acaso hay algo más maravilloso que la caricia inesperada, que el abrazo sin premoniciones, que el beso en la tertulia?
No voy a encapsular mis amores en un termo, no los quiero redonditos. Dejarlos libres sería reafirmar el ser y sepultar nostalgias.
Definitivamente, querer en círculos es de esas cosas que hay que dejar de hacer.
1 comentario:
Es hermoso poder demostrar a los demás sus sentimientos (salvo que sea una cachetada en las nalgas), dejarlos libres.
Por eso me úno al "si, al amor libre"
"si, a rascarme las plantas de los pies" :p
besotes!!
y un fuerte abrazo inesperado (por el momento virtual).
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