sábado, 22 de agosto de 2009

Final(idad)

Intentó ser aire y fracasó en el intento. Nunca fue lo suficientemente liviano para dejarse llevar por el viento.

Trató de convertise en arrullo o melodía pero sus oídos habían sido demasiado necios durante toda su vida como para poder recordar ahora una canción.

Labró una trinchera en el recuerdo a fin de convertirse en melancolía, pero la sequía de sus largimales desacostumbrados al llanto le hubiesen restado credibilidad.

Quiso volverse penumbra, hastío; hasta amenazó con convertirse en el espejo de la muerte; pero siempre fue tan cobarde para enfrentarse a lo imprevisible y a lo inevitable que pronto abandonó la idea.

Entonces se hizo agua y se bebió a sí mismo.

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