sábado, 22 de agosto de 2009

Intento surrealista de dudoso resultado II

Yo puedo saberlo todo,
hasta lo que no quiero.
Y dibujarlo...
Pintarlo de rojo en las partes más ardientes
y teñir sus contornos de púrpura cuando haya algo en ello que me desagrade.

Y puedo también regalarte un enero,
y extender mi regalo hasta el próximo diciembre.
Lamer hasta el más mínimo detalle de tu sombra y sin mojarme,
desangrarme lentamente y no morir, solo girar.

Puedo también construirte un sombrero
donde tendrás que guardar las ideas que se te escapan
así ya no te podrás olvidar.

Puedo correr y arrojarme por ese barranco
porque estoy segura que voveré a elevarme cuando lo desee.
Enfriar mi alma hasta que me congele por fuera
y volverme tibia, arder, en el próximo segundo
por observar las cuerdas de un reloj indetenible.

Puedo suspirar y escupir una blasfemia sin temor a que me oigan,
apretar mis dientes en el próximo parpadeo y ya no decir nada...

Puedo estar y ser lo que quiero,
jugar a que soy vos o tal vez a que no soy nada
y perderme en lo abstracto que tienen las palabras que corren.

Asfixiarme los muslos para decir que no estoy
y nadie se dará cuenta,
porque puedo no existir también y eso me encanta.

Puedo levantar mi mano y preguntarte ¿por qué lloras?
deinteresarme por tu respuesta y hacerte reir de todas formas.

Puedo cerrar los ojos y volar alto,
para que nadie me alcance, ni descubra mi secreto...
para que nadie sospeche que no puedo hacer nada.

No hay comentarios: